Debuta la Cafécleta puertorriqueña




Vídeo Reportaje preparado por el equipo del periódico Diálogo de la Universidad de Puerto Rico desde CIRCA'09, Feria Internacional de Arte que se lleva a cabo desde el Centro de Convenciones de Puerto Rico, en San Juan, desde el viernes, 17 al lunes, 20 de abril de 12-8PM. Visita Diálogo Digital para más detalles.

Una greca ambulante llamada “Cafécleta”
por Diana Soto De Jesús
Especial para Café Plus Magazine

“¡Trin! ¡Trin!”
Hubo muchos sonidos (y obras) en la más reciente edición de la feria de arte contemporáneo, CIRCA 2009, pero si hubo uno que permanecerá grabado en la mente de sus visitantes será la campanita con la que Jorge Rito anunciaba el recorrido de su obra: la “Cafécleta”.

Vista de "La Cafécleta" desde su espacio de exhibición en CIRCA' 09. Foto Cortesía: Elsa Velázquez

¿Cafécleta? En efecto, una bicicleta del café, específicamente, un triciclo sobre el cual el escultor de profesión construyó nada más y nada menos que una greca gigante. Dentro de esta greca se encontraban los ingredientes necesarios para confeccionar nuestro estimulante preferido: leche y café - café del país, por supuesto.

"La Cafécleta" de Jorge Rito. Desde CIRCA'09. Foto Cortesía: Antonio Laguna

Y es que el exalumno de la Escuela de Artes Plásticas entiende que el café ha quedado “un poco en el olvido” por lo que se propuso un proyecto que rescatará su imagen y ayudará a devolverle prominencia.

“El café es una cosa que fortalece nuestra identidad” asevera, a la vez que recuerda cómo en un periodo de nuestra historia éste fue el producto rey y cómo a pesar que la industria ha sido atacada y sufre una falta de apoyo actualmente Puerto Rico sigue produciendo café de mucha altura, el cual es reconocido internacionalmente. Es por ello que en las cerca de 300 tazas que repartió diariamente en CIRCA (libre de costo) lo que se servía era café de Lares, en específico café Campo Rey si bien no pierde un segundo en aclarar que “no es porque sea el único (café local) que sea bueno”.

Con toda esta historia y conciencia cultural a cuestas Rito creó la greca ambulante que bautizó como Cafécleta, “escogí que fuera una greca porque la greca en el Caribe es un ícono…es tremendo invento y es difícil que falte en las casas”. Su nivel de fidelidad a la cultura del café local no sólo radicó en el ícono seleccionado si no también en los materiales: la greca de la Cafécleta está hecha a partir de aluminio, igual que una greca tradicional.

Conseguir tolas o planchas de aluminio del tamaño deseado (cuatro por diez pies) no fue fácil, pero era importante para que esta propuesta de “arte vida” como él le llama, tuviera sentido. Además, el material es uno liviano, a pesar de medir 10 pies de altura, la Cafécleta pesa entre 200 a 250 libras (con el líquido incluido) lo que resulta fácil de mover en el triciclo ya que éste distribuye el peso equitativamente entre las tres ruedas, cada una de ellas estando capacitada para soportar un peso de hasta 175 libras.

De forma que la Cafécleta no sólo es una escultura que comenta sobre nuestra realidad cultural sino que tiene un lado muy práctico. Sus menos de cuatro pies de ancho están pensados para transitar por una acera, y existe un pie de alto entre el suelo y el inicio de la greca gigante para que sea fácil subirla a las aceras, haciendo de esta obra un ente completamente móvil y adaptado al espacio urbano para el cual fue pensado.

“Mi idea es el uno a uno con el espectador en un contexto cotidiano” dice el escultor quien planifica llevar la Cafécleta en un recorrido por el casco de Río Piedras. Y si bien el proyecto fue pensado dentro del contexto del arte del performance, el “arte vida” y la filosofía de la “escultura como comportamiento” según promulgada en España, el artista no está ajeno a las posibilidades más prácticas y comerciales de la Cafécleta: se puede usar por comerciantes para vender café o incluso como una forma de proyectar a un mercado internacional el café en Puerto Rico. Al segundo día de estrenada la obra en la feria Rito ya había recibido varios acercamientos de personas interesadas en adquirirla por lo que no descarta vender la idea y el producto, si bien no ha podido sentarse a sacar cuentas de los costos de los materiales por lo que todavía no puede decir cuánto costaría una Cafécleta.

A fin de cuentas, la idea detrás del proyecto es “rescatar las actividades performáticas que ocurrieron antes y hemos ido perdiendo” relacionadas al café. Porque con o sin el reconocimiento que se merece, el café es una constante en nuestro entorno, algo que el artista entiende a un nivel muy personal: “el café es el que trabaja conmigo….o yo soy el que trabaja con él” dice el cafetero declarado, quien afirma darse hasta 7 tazas al día.

Y bueno, si las tripletas tienen sus guagüitas y hasta los sajones hotdogs tienen sus carritos, ¿por qué ha de quedarse atrás nuestra preciada semilla? “¡Trin! ¡Trin!” ábranse paso y prepárense para una experiencia sensorial completa, que por ahí viene la Cafécleta.

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